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Cuando alguien tiene un problema médico y decide que va a consultar a un profesional para tratar de aclarar y resolver la situación lo primero que se pregunta es ¿Qué médico puede resolverme el problema? En algunos casos esa pregunta se responde con tremenda facilidad: tengo hemorragias nasales, voy al otorrinolaringólogo; he perdido visión, voy al oftalmólogo; me he torcido el tobillo, voy al traumatólogo; etc.

Sin embargo, en ocasiones los problemas de salud no son tan claros o son demasiado complejos, pudiendo tocar varios órganos o sistemas y necesitando un abordaje más integral: “Si me siento cansada, se me inflaman las articulaciones y me han aparecido unas manchas extrañas en la piel ¿Voy al traumatólogo? ¿Voy al dermatólogo?” Y es aquí donde la desconocida figura del médico internista entra en juego.

Entonces ¿Qué es la medicina interna? Se trata de una especialidad médica que aborda los problemas de salud de una forma global, el internista es un especialista en el paciente complejo ya sea por padecer múltiples patologías o por presentar un cuadro de difícil diagnóstico. Es el médico al que recurren otros médicos cuando no saben cuál es el siguiente paso en el diagnostico o tratamiento de un paciente. Con sus muchos “peros” la imagen televisiva de un médico internista seria el famoso Gregory House. Eso si en general somos médicos algo mas amables y agradables que el personaje televisivo.

Dentro de los médicos internistas existe también la subespecialización, de hecho la gran parte de las especialidades médicas establecidas derivan de la medicina interna aunque con el paso de los años se han desarrollado de forma independiente. El internista puede especializarse en enfermedades infecciosas, en medicina de urgencias, en enfermedades sistémicas y autoinmunes, etc. Es, en definitiva, un especialista polivalente y de gran valor para los pacientes y para el sistema sanitario.

La formación tras terminar el grado común a todos los médicos consiste en una residencia de 5 años durante la cual los futuros internistas pasan por las principales especialidades médicas familiarizándose con las patologías más frecuentes e importantes de cada especialidad, durante su dos últimos años los residentes se dedican a consolidar los conocimientos adquiridos en las distintas especialidades tratando pacientes específicamente de Medicina Interna. Durante sus cinco años realizan guardias de urgencias y hospitalización acostumbrándose al manejo de situaciones urgentes y críticas. Cuando termina su formación nos encontramos con un médico con amplia experiencia en el manejo de múltiples enfermedades, que sebe reconocer síndromes y orientar el diagnostico de multitud de patologías. Por supuesto nunca sabrá tanta cardiología como un cardiólogo, ni tiene por que saber realizar una gastroscopia como un digestólogo pero será el medico al que recurrirá el cardiólogo cuando su paciente tenga un problema digestivo y al que recurrirá el digestólogo cuando su paciente presente un problema cardiológico ya que la principal característica del internista es su capacidad para integrar patologías y tratar al paciente como un todo.

En definitiva, si llevas tiempo con unos síntomas que no encajan en ningún sitio, si tu médico no ha logrado dar con tu diagnostico o solucionar el problema quizás es el momento de que recurras a un médico internista. Si es así, en We doctor estaremos encantados de darte esa posibilidad.

 

 

Raúl Rodríguez Galindo

Médico especialista en Medicina Interna.

Médico de We Doctor.

Solicitud de consulta online con Raúl: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/6258729

 

1.- ¿Cómo afecta el exceso de calor a nuestra salud?

  • Estamos en verano y la meteorología ya anunció olas de calor importantes en España. Nosotros, los sanitarios siempre estamos advirtiendo la importancia de tomar precauciones durante todo el verano, pero especialmente en estas fechas donde muchos pacientes mayores y/o niños, sobre todo, con patologías crónicas se pueden ver descompensados y agudizar su patología de base. Gafas De Sol, Personas, El Agua, Azul
  • Estamos hablando sobre todo de pacientes con problemas respiratorios, cardiovasculares, problemas neurológicos (insomnio, fatiga, estados confesionales …)
  • Pueden aparecer cefaleas, deshidratación, quemaduras, alergias…etc.

 

2.- ¿Qué podemos hacer para proteger nuestra salud en esta época?

  • Beber mucha agua y líquidos (infusiones, zumos de frutas naturales, batidos de frutas y verduras…) sin esperar a tener sed (especialmente recomendado para niños y personas mayores que habitualmente no suelen tener sed).

  • Las comidas serán ligeras muchas ensaladas, gazpachos, frutas, verduras, hortalizas.
  • Cocciones ligeras (vapor, hervidos, crudos…).

  • Utilizaremos como referente la dieta mediterránea, alimentos de temporada y locales.
  • Disminuimos los alimentos ricos en grasas saturadas, aumentamos las grasas mono-polinsaturadas (aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos de calidad…)
  • Protegerse con sombreros, gafas, cremas solares de alta protección.

  • Use ropa ligera de algodón, lino…
  • Permanece el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra…y cada vez que lo necesite.

  • Nunca deje a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a niños, ancianos o enfermos crónicos).
  • Evitar bebidas azucaradas, alcohol, colas etc.
  • Evitar actividades muy intensas sobre todo en las horas de más calor.
  • Evitar exponerse al sol en las horas más fuertes (12h-17h).
  • Consulta con tu médico y/o enfermera ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.

Les dejo un estudio donde explica: “Una encuesta telefónica realizada en 1997 a 503 hogares evaluó las actitudes de los padres sobre el bronceado de su hijo y la facilidad para practicar la protección solar, los métodos de protección solar utilizados y las quemaduras solares durante 5 fines de semana de verano sucesivos”.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10775849

 

Un abrazo con salud.

 

 

Carmen Cuadra

Enfermera-dietista y coach nutricional

https://ccalimentacionconscienteysalud.com/

Enfermera de We Doctor

Solicitud de consulta online con Carmen: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/4784134

Seamos sinceros, eventualmente se nos presentan dudas e incertidumbres relacionadas con nuestra salud, o la salud de un amigo o familiar. Generalmente son consultas puntuales,  necesitamos que nos lean e interpreten un resultado de laboratorio, que nos indiquen sobre un suplemento alimenticio para aumentar de peso y mejorar nuestra salud, asesorarnos sobre si nos conviene seguir la nueva dieta que está de moda, entre tantas incertidumbres que presentemos. Pero no nos podemos movilizar a un hospital, clínica o consultorio, por diversas razones, desde el factor tiempo, hasta el factor económico. Terminando por consultar a doctor google, rápido y sencillo de usar, solo escribimos en el buscador el dilema que tengamos, e instantáneamente se nos ofrecerá una gran variedad de páginas, con diversos resultados. Difíciles de interpretar en su mayoría, sino contamos con el entrenamiento adecuado, culminando con conclusiones erradas, sin fundamento científico, que podrían poner en riesgo nuestra salud, y la de nuestros familiares.

 Pero, ¿Qué podemos hacer?

Afortunadamente, en la actualidad se cuenta con un gran número de plataformas, donde los pacientes pueden interactuar con un profesional médico certificado, sin la necesidad de salir de casa y a muy bajo costo.

We Doctor no es la excepción, gracias a su nueva modalidad de consulta de texto, los pacientes pueden escribir sus inquietudes, adjuntar sus resultados de exámenes paraclínicos para revisión, enviar fotografías de lesiones, o cualquier información que consideren útil, tras lo cual, el doctor analizara y enviara un informe con los resultados, e indicaciones, garantizando una atención de calidad.

Así que, ya no tienes escusas, consulta con un profesional de la salud, y deja de usar Dr. Google.

 

 

 

Dra. Oriana González

Médico general.

Médico de We Doctor.

Solicitud de consulta online con Oriana: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/5308433

La medicina integrativa dejó de ser una tendencia para consolidarse y transformarse en el nuevo paradigma de la medicina. Hoy en día ya no se discute la relación entre el cuerpo y la mente y su impacto directo sobre la salud o la enfermedad. No solo contamos con publicaciones y libros de texto sobre medicina integrativa , sino que centros de prestigio mundial cuentan con activos programas de medicina integrativa, como ser la Mayo Clinic, el M. D. Anderson Cancer Center o el Memorial Sloan-Kettering.

La medicina integrativa combina lo mejor de la medicina convencional con lo mejor de la medicina complementaria, teniendo muy presente la relación mente cuerpo y su impacto directo en nuestro organismo.

Según define el Dr. David Rakel en su tratado de medicina integrativa: “La medicina integrativa está orientada a la restitución de la salud y resalta la importancia de la relación entre el médico y el paciente como un aspecto central. Se enfoca en los métodos menos invasivos, menos tóxicos y menos costosos para tratar de facilitar la salud al integrar tanto las modalidades del tratamiento convencional como modalidades complementarias. Sus recomendaciones están basadas en una comprensión de los aspectos físicos, emocionales, psicológicos y espirituales del ser humano”.

Los pacientes que se benefician con este tipo de intervención son los portadores de enfermedades crónicas como el cáncer, las enfermedades autoinmunes, los procesos degenerativos y las enfermedades cardiovasculares.

El cáncer es una enfermedad compleja, que cuenta en su génesis con múltiples factores que contribuyen a su expansión y diseminación. Si partimos de esta premisa, podremos comprender fácilmente el objetivo de la medicina integrativa en oncología, que trata de crearle al cáncer un medio hostil que permita al organismo desarrollar los mecanismos intrínsecos de cada paciente, para hacer frente a esta compleja enfermedad.

La restitución de la salud es el primer objetivo. Pero no siempre será posible conseguir la remisión completa, en cuyo caso centraremos todos nuestros esfuerzos en prolongar la supervivencia del paciente, colaborando para tratar de transformar el cáncer en un proceso crónico, poniendo el énfasis en preservar una buena calidad de vida para el paciente y su entorno familiar.

Las neurociencias han aportado numerosos conocimientos en los últimos años. Es por ello que sabemos que el cerebro, con su neuroplasticidad, necesita tres meses para establecer nuevas conexiones neuronales y consolidar de este modo nuevos circuitos saludables.

Así es como creamos nuevas herramientas para que el paciente pueda afrontar lo que suele suponer el reto más importante de su vida, asumiendo el rol protagónico de su propia historia personal. De esta manera su organismo estará preparado para colaborar con los tratamientos convencionales que tenga que afrontar, llámese cirugía, radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia, o una combinación de todos ellos.

La Psico-Neuro-Inmuno-Endocrinología ha aportado muchísimo al enseñarnos los mecanismos intrínsecos del estrés, y como éste afecta en forma negativa a nuestro sistema inmunológico y que dicho sistema, contrario a lo que se creía antes, es muy dinámico y está perfectamente interconectado con el cerebro y con el sistema endocrino. Pero fundamentalmente ha aportado la claridad necesaria para establecer las bases bioquímicas de la relación entre la mente y el cuerpo.

Desde la medicina integrativa se enfoca en  los conocimientos necesarios para reeducar al paciente, entrenándolo en el campo de la alimentación, en la correcta gestión de sus emociones y en cómo combatir el estrés, creando así nuevos y saludables hábitos de vida.

 

 

José Gilberto Peñate Gonzalez 

Médico Adjunto Especialista Oncología Radioterápica.

Director Médico Hospital Universitario de Canarias.

Miembro del grupo de trabajo de Oncología Integrativa. Coordinador Nacional de dicho grupo de trabajo de la Sociedad Española de Oncologia Integrativa (SEOR-OI)

Médico de We Doctor.

 

¿Recuerdan aquel anuncio de 1998, al terminar el monopolio de las comunicaciones en España, cuando una nueva compañía mostraba al veterano actor José Luis López Vázquez librándose de su encierro en la vieja cabina en que le había dejado atrapado Mercero en 1972? El Tema “I gonna be – 500 miles” de los gemelos escoceses Charlie y Craig Reid (The Proclaimers) hizo el resto, dentro de una campaña sensacional, como pocas se han visto.

Ciertamente Internet lleva muchos años ya desarrollándose y son muchas las mentes preclaras que están aportando sus granitos de arena, algunas incluso desiertos enteros. Pero cual mancha de aceite, sus efectos van dispersándose por todas las ramificaciones.

La prudencia, la cautela, el sosiego han de ser necesarios compañeros de viaje para no dar pasos en falso, pues, en según qué materias, un paso erróneo podría ser fatal para futuros avances y representar incluso hasta el fin del proyecto. Este es el caso del progreso en la comunicación sanitaria entre médicos y pacientes de modo telemático.

La ética médica tradicionalmente se ha basado en el trato directo entre doliente y quien le sane. Así vista, oído, tacto y olfato de todo profesional de la salud, junto a su experiencia, pericia y recursos se ponen en juego para tratar a la persona afectada, buscan a poder ser, su curación plena y, si no es posible, al menos el alivio.

Las distancias siempre han sido un obstáculo para lograr estos últimos fines, resultando fatal cuando la enfermedad llegaba a quien más aislado estaba y donde tarde, mal y nunca pudiera llegar un médico. Tampoco las comunicaciones ayudaban, dada su precariedad, cuando no su inexistencia. Merece la pena recordar en este inciso el apoyo y asesoramiento a distancia que recibían los marineros en alta mar

Hoy, a casi dos décadas de haber iniciado nuevo siglo, nuevo milenio, vivimos la era de las comunicaciones, tanto de transportes varios, como de paquetes, mensajes, conversaciones, etc. Todo ello ha cambiado sustancialmente nuestra forma de interrelacionarnos. Lo que antaño veíamos solo en los relatos de ciencia ficción, hoy es una realidad que va in crescendo en eficacia y celeridad.

Ya no es materia ilusoria, ni ficticia, es una realidad. Ya lo decía el maestro Bretón en “La Verbena de la Paloma”, que «Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad» y gracias a un sencillo terminal telefónico, en el que previamente se ha descargado un software que ha dejado en denominarse como aplicación.

Gracias a las aplicaciones podemos leer las noticias que más nos interesan, comunicarnos con miles de lectores de todo el orbe, leer un libro, conocer con exactitud cuándo llegará el transporte que esperamos, ayudarnos en la cocina con las mejores recetas, reconocer nuestras canciones preferidas, orientarnos espacialmente en cualquier ciudad del mundo, y un sinfín de propuestas que crece por momentos y se desarrolla ad infinitum.

Podemos ver a nuestro interlocutor, intercambiar en el acto toda clase de documentos escritos y fotográficos, podemos reproducir en 3D algo que está en la otra parte del mundo, podemos ser operados por un cirujano que está en nuestras antípodas, pueden controlar nuestro pulso cardíaco desde una aplicación…

La salud no iba a escapar al mercado de ofertas cibernéticasprecisamente por lo mucho que ha progresado nuestra sociedad, restándonos tiempo hasta para controlar nuestro propio bienestar, pues no hallamos el momento de escaparnos para una revisión a nuestra consulta de referencia, bien por horarios laborales muy apretados, bien por listas de espera muy prolongadas, bien por distancias insalvables en según qué momentos…

Vivimos apremiados por lo rápido que va todo, casi sin percatarnos de que se nos escapa la vida, solo que cuando queremos cogerla puede que ya sea demasiado tarde. Por eso se va abriendo paso una nueva forma de comunicarse con los pacientesque incorpora tres criterios imprescindibles: Facilidad, comodidad y rapidez, entre otras muchas facultades.

Me refiero a la comunicación ON-Line que acelera los procesos básicos, aproximando a médico y paciente sin necesidad de recorrer distancias imposibles, y especialmente recomendado para ciertas patologías de menor impacto, que cercenan nuestras capacidades y disposiciones físicas, el simple intercambio telefónico es cada vez más frecuente, y si incorpora la imagen permite la interacción deseada en lo diagnostico y en lo empático.

Pero también, pueden poner sobrealerta al sistema sanitario cuando se identifique un problema de mayor calado o difusión que sea inabarcable por esta vía. Incluso en ese momento, pueden incorporar dichas aplicaciones mecanismos de aviso urgente (alertas alimentarias, epidemiológicas, etc.) para traslados inmediatos a centros hospitalarios donde se haga necesaria la relación presencial, pero gracias a que previamente se ha agilizado el proceso por medio de esta nueva fórmula de comunicación.

“El futuro ya es presente y no podemos ni debemos cerrarle ninguna puerta.”

La salud no podía quedarse atrás como una rémora del pasado, sino evolucionar con las nuevas necesidades que se plantean. Quién sabe si pasado mañana los propios profesionales de la medicina seremos suplantados por robots capaces de reconocer billones de opciones a partir de los indicios de que sienta el paciente (procesar todos esos datos mediante aplicaciones de análisis del Big Data).

Paradójicamente, para introducir todos los datos y después procesarlos olvidamos la mirada, cambiamos el tono y la postura y, solo después, comprendemos el alejamiento de la persona sufriente. Hasta ese día seguiremos humanizando el trato y empatizando con los pacientes tras haber adelantado camino gracias a la salud digital.

 

 

Dr. Alfonso Vidal.

Jefe de la Unidad de Dolor del Hospital Quirónsalud Sur

Prof. Anestesiología de la Universidad Complutense de Madrid. #eHealth #mHealth

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https://www.facebook.com/Dr.AlfonsoVidal

Médico de We Doctor.

Solicitud de consulta online con Alfonso: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/1048583

DEFINICIÓN DEL USO RACIONAL DEL MEDICAMENTO

Todos tenemos en casa un pequeño botiquín, un cajón o armarito donde guardamos  nuestras medicinas junto con material de curas. Pero en ocasiones, este botiquín se convierte en auténticas minifarmacias caseras, donde se reúnen pomadas, pastillas, cápsulas, jarabes, ampollas, fórmulas magistrales, etc.

Está bien tener un pequeño espacio en el que guardemos medicamentos, sin embargo, se convierte en un problema cuando la cantidad de fármacos y su uso pasan a ser excesivos e inútiles. Provocando además, tomas inadecuadas, errores por confusión, ingestión de caducados o incluso, en manos de niños, intoxicación.

Luego entonces, nos conviene saber qué es el uso racional del medicamento y cómo llevarlo a cabo.

La OMS define el uso racional del medicamento como: “Los pacientes reciben la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un período de tiempo adecuado y al menor coste posible para ellos y para la comunidad ”.

¿Qué significa esto?, entremos en detalle:

  • Medicación adecuada a las necesidades clínicas: el medicamento recetado es para una patología concreta, tiene una indicación determinada, no vale para otro problema de salud. Si te mandaron un antibiótico para una infección, no vale para un simple dolor de garganta.
  • Dosis correspondientes a sus requisitos individuales: a cada persona, según su peso y teniendo en cuenta si tiene otras patologías, se le pauta una dosis ajustada del medicamento prescrito. Por tanto, no es correcto dar a otra persona tu medicamento de la forma que a ti te la indicaron, pues podemos cometer un error de dosificación.
  • Durante un periodo de tiempo adecuado: el médico y/o farmacéutico, te dirán durante cuántos días has de tomar el medicamento, respetando los días de tratamiento y evitando tomar más del necesario. El analgésico se toma durante el proceso doloroso, si desaparece este, no hace falta consumir toda la caja.
  • Al menor coste posible: reducir gasto innecesario es posible si desde las instituciones hasta la población hacemos un esfuerzo de ahorro. Si realmente no es necesario, no se debe recetar un medicamento porque alguien lo pida. Tampoco comprar en la farmacia aquellos medicamentos libres de receta con la excusa del “por si a caso”.

MEDICAMENTOS DE BOTIQUÍN

Como decía antes, es necesario tener un pequeño botiquín con material de cura y algunos medicamentos:

  • Antitérmicos, analgésicos y antiinflamatorios: fármacos que bajan la fiebre, que alivian un dolor e incluso que disminuyen una inflamación. De primera elección será el Paracetamol y en segundo lugar el Ibuprofeno. También es muy común tener la Aspirina de toda la vida.
  • Jarabes antitusígenos y expectorantes: para calmar la tos y aliviar mucosidad.
  • Antihistamínicos: en caso de reacciones alérgicas ya diagnosticadas o picaduras de insectos.
  • Medicamentos de uso crónico personal.

Por supuesto, todos ellos habiéndose prescrito por el médico o dispensado bajo el consejo del farmacéutico, sabiendo que la persona que lo va a tomar no es alérgica a ello y por edad y clínica pueden tomarlo.

Sin embargo, hay otros medicamentos que debemos desechar al Punto Sigre de la farmacia:

  • Antibióticos.
  • Colirios y pomadas oftálmicas.
  • Tratamientos tópicos.
  • Todos aquellos que hayan superado su fecha de caducidad: tanto los excipientes como el propio principio activo una vez alcanzada esta fecha sufren deterioro y pierden eficacia, además de poder provocar reacciones alérgicas.

LOS ANTIMICROBIANOS

Entre los medicamentos antimicrobianos que más usamos están los antibióticos y antifúngicos, para tratar infecciones por bacterias y por hongos respectivamente.

Los antimicrobianos están dentro del grupo de los medicamentos que solo se deben administrar durante un tiempo determinado por el médico, es decir; si quedan restos en casa, no se pueden tomar sin haber consultado antes.

El problema de su mal uso o abuso, es la resistencia a los antimicrobianos.

La OMS nos advierte, que dicha resistencia está provocando que infecciones hasta ahora fáciles de curar con antibióticos se están volviendo complicadas de tratar puesto que las bacterias han aprendido a resistir los antibióticos usados. Tanto es así, que ya no solo empeora la clínica de la enfermedad, sino que alarga el tratamiento y hay que utilizar otros antibióticos con mayores efectos secundarios y más costosos.

De esta manera, infecciones bacterianas tan frecuentes como respiratorias e intestinales; y las infecciones fúngicas, están teniendo serios problemas para tratarse y pueden volverse incontrolables provocando aumento de mortalidad en patologías que eran sencillas de tratar.

Debido a la amenaza hacia la salud que supone la resistencia a antimicrobianos, en la 68ª Asamblea Mundial de la Salud (Mayo del 2015) los estados miembros aprobaron un plan de acción mundial para hacer frente a la resistencia de los antimicrobianos.

Este problema existe, el mal uso de antibióticos y antifúngicos es real. Os puedo decir, que todos los días en la farmacia hay alguien que pide estos medicamentos sin receta, para tomarlos por su cuenta. Por supuesto, no los dispensamos sin receta médica porque es el médico quien determina si es necesario y qué antimicrobiano es el adecuado.

CONSEJOS DEL BUEN USO DEL MEDICAMENTO

Como verás, el uso racional de los medicamentos no es un tema superfluo, sin importancia. Y para llevarlo a cabo estos consejos nos vienen muy bien:

  • La farmacia es el canal autorizado para la compra de medicamentos bajo la prescripción médica o el consejo farmacéutico.
  • Debemos conocer la indicación, dosis y duración antes de aplicar o administrar un fármaco, en caso de dudas, hay que preguntar al farmacéutico.
  • Los medicamentos y sus envases de tratamientos retirados o caducados hay que depositarlos en el Punto Sigre de la farmacia, no se deben tirar a la basura.
  • Los medicamentos deben estar fuera del alcance de niños y personas dependientes por ciertas patologías (demencia, Alzheimer…).
  • Guardar envases en lugares correspondientes: ambiente seco y temperatura adecuada (nevera o ambiente) e incluso algunos resguardados de la luz.

Ya tenemos todo de nuestra mano para hacer un uso racional del medicamento. Cualquier duda, tienes disponible una gran red de médicos y especialistas, también cerca de ti siempre hay un farmacéutico dispuesto a aclarar tus dudas y ayudarte.

 

Soy Rebeca Cuenca Velasco, farmacéutica adjunta, especializada en nutrición y dermofarmacia. Mi objetivo es promover la salud del paciente detrás del mostrador de la farmacia y a través de RRSS (Twitter, Instagram, Facebook) y sobre todo escribiendo en el Blog de FarmabekaTambién miembro del equipo multidisciplicar JuntosXTuSalud.

We Doctor, está en plena fase de desarrollo de SISAMED:

SISAMED es el Sistema Integral de Soporte Automático a la decisión Médica y diagnóstico online basado en “machine learning” y “big-data”.

Para We Doctor es fundamental el tratamiento y análisis de datos, pues consideramos que la medicina actual tiene que tener un compromiso con el paciente que la tecnología actual permite.

Desde We Doctor queremos colaborar en este proceso de trasformación que comenzamos a vivir y que redunda en beneficio, tanto del médico como del paciente.

El nuevo paradigma que representa Big Data, genera un gran consenso entre los expertos sobre la potencialidad de esta tecnología para impulsar la medicina del futuro o también llamada “Medicina de las 4P”, esto es, hacia una medicina personalizada, predictiva, preventiva y participativa.

  • MEDICINA PERSONALIZADA:

Gracias a las tecnologías del Big Data en concreto, y a los avances recientes en la medicina genómica en general, se prevé que en un futuro cercano se pueda ofrecer a cada paciente la terapia más adecuada a sus características físicas, patológicas y de comportamiento con los menores efectos secundarios.

De esta forma, estamos en los albores de pasar de una medicina enfocada a poblaciones a otra basada en el individuo.

  • MEDICINA PREVENTIVA:

Basado en la misma justificación que en el caso anterior, es decir, a partir de las propias características del Big Data, se puede extrapolar la posibilidad de determinar con mayor precisión las enfermedades que puede sufrir un individuo por su genómica combinada con las variables del entorno, es fácil trasladar esta misma idea a todo un conjunto poblacional.

Si la medicina es capaz de entender mejor las enfermedades, será también capaz de prevenirlas y, por tanto, diseñar antes soluciones que permitan un mejor estado de salud de la población.

  • MEDICINA PREDICTIVA:

Relacionada con las dos nuevas formas de hacer medicina anteriormente planteadas, también aparece una tercera “p” que es la llamada medicina predictiva.

Gracias al Big Data y al análisis de datos procedentes de los equipos que monitorizan a los pacientes y miden algunos parámetros médicos, y mediante la correlación de estos datos con otros procedentes de imágenes médicas o análisis clínicos, se podría detectar la existencia de posibles patologías antes de que aparezcan los primeros síntomas.

  • MEDICINA PARTICIPATIVA:

Finalmente, la cuarta “p” de las nuevas maneras de hacer medicina es la llamada medicina participativa. Esta nueva manera de hacer medicina difiere de las anteriores en que sitúa al paciente en el centro de la misma.

En este sentido, la aparición y consolidación del uso de las TIC en salud provoca una serie de cambios que nos lleva a un nuevo modelo de provisión en servicios de salud y a una modificación sustancial de la relación paciente-profesional de la salud.

En este sentido, el e-Paciente:

1) Quiere ser más participativo en la relación con su médico, está más comprometido y es mucho más activo, proactivo, partícipe y responsable, sobre todo a la hora de tomar decisiones.

2) Está comprometido con su enfermedad, desea controlar lo que le sucede y para ello tiene en Internet una gran herramienta de información y asesoramiento.

3) A veces elige a su médico a través de las valoraciones u opiniones en Internet y, muy habitualmente, en las redes sociales.

Información: Informe Big Data en salud digital.