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¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad infecciosa, causada por un virus, que provoca síntomas respiratorios, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares y cansancio.

Se contagia de persona a persona respirando pequeñas gotas de saliva de los estornudos y la tos de la persona infectada. También se puede contagiar al tener contacto con superficies que contienen gotas contaminadas si después nos tocamos la boca, la nariz o los ojos.

El embarazo es un periodo de la vida de la mujer en el cual el sistema inmunológico está más débil para poder mantener el embarazo. Hay que tener en cuenta que es un ser nuevo que tiene una mezcla de genes del padre y de la madre, para que el cuerpo no lo considere un “cuerpo extraño” y lo explulse, se debilita el sistema inmune.

Ante este proceso, es más fácil coger cualquier otra infección durante este periodo. Por eso las embarazadas se consideran grupo de riesgo de la gripe, y ésta puede complicarse más que en otro periodo de la vida. El diagnóstico de gripe durante el primer trimestre del embarazo se ha asociado a un aumento de malformaciones cardiacas, labio leporino y defectos del tubo neuronal. En el segundo y tercer trimestre se ha vinculado a un aumento del número de abortos, partos prematuros y una disminución del peso al nacimiento.

La infección por el virus de la gripe cursa de forma característica con “fiebre que se acompaña de malestar general, mialgias, cefalea, congestión nasal, molestias faríngeas, pérdida de apetito y/o tos seca”, enumera la neumóloga de La Princesa. En la mayor parte de los ocasiones estos síntomas ceden en una o dos semanas, sin embargo, en determinados grupos de riesgo, como las mujeres embarazadas, pueden desarrollarse complicaciones más graves como son la neumonía, sinusitis, otitis.

¿La gripe puede afectar al feto?

Las mujeres embarazadas que se infectan por el virus de la gripe pueden desarrollar complicaciones graves que afecten a su gestación, como son el aborto espontáneo o el parto prematuro, entre otras. En este sentido, “la prevención es fundamental y la vacunación es el método más eficaz, ya que disminuye el riesgo de gripe y sus complicaciones, protegiendo a la gestante y a su recién nacido hasta los 6 meses de edad”, indica Alonso. Izquierdo añade que la gripe no produce malformaciones fetales.

Recomendaciones para aliviar los síntomas durante el embarazo

  • El descanso es fundamental.
  • Medidas físicas, higiénicas (como el lavado de manos) y medicamentos.
  • Antitérmicos que bajen la fiebre. Es importante controlarla, siempre que sea superior a 38 grados, con analgésicos como el paracetamol.
  • Antitusígenos y expectorantes para la tos.
  • Analgésicos para el dolor muscular.
  • Beber abundantes líquidos para reponer lo que se pierde por la fiebre.

Posibles complicaciones de una gripe en el embarazo

El mayor riesgo para una mujer embarazada sucede en el segundo y tercer trimestre, que es cuando más se dan las temidas complicaciones de la gripe. Poniéndolo en números, el riesgo de que una mujer embarazada con gripe deba acudir al hospital por una complicación es ocho veces mayor que el de una mujer no embarazada. Si la mujer, además, padece otras enfermedades como asma, obesidad o diabetes el riesgo es aún mayor.

Síntomas de la gripe en el embarazo

Los síntomas que puede padecer una mujer embarazada si contrae la gripe son los mismos que los del resto de personas adultas:

  • Tos
  • Aumento de la mucosidad (Rinorrea)
  • Fiebre de 37,5ºC o más
  • Dolor de garganta
  • Pérdida de apetito
  • Otros síntomas: dolor de espalda, de cabeza, fatiga, vómitos y diarrea

¿Qué efecto tiene el Coronavirus sobre la mujer embarazada?

La información disponible sugiere que la mujer embarazada no tiene más riesgo de contraer la infección ni de desarrollar un cuadro grave de la enfermedad. Dado que es un nuevo virus, no hay muchas publicaciones científicas al respecto, pero se espera que una amplia mayoría de mujeres embarazadas experimentarán solamente leves o moderados síntomas.

Los síntomas severos o graves, como neumonía aparecen comúnmente en pacientes ancianos, aquellos con sistema inmunológico disminuido o pacientes con enfermedades crónicas.

Si estás embarazada, eres más vulnerable a adquirir infecciones que aquellas mujeres que no están embarazadas. Si además tienes una enfermedad de base, como asma, diabetes… puedes sentirte peor si tienes coronavirus.

Si desarrollas síntomas más graves o tu recuperación se retrasa en el tiempo puede ser un signo de que estés desarrollando infección pulmonar que requiera mayores cuidados. Si crees que tus síntomas empeoran o que no mejoras sensiblemente, deberías contactar con tus médicos o con las líneas de contacto que han habilitado las autoridades.

Síntomas de la infección por coronavirus:

¿Qué efecto tendrá el coronavirus sobre el bebé si te diagnostican la infección?

Dado que es un virus muy nuevo, estamos empezando a aprender sobre él. No hay evidencia que sugieran un aumento de los abortos o interrupciones de embarazo. Tampoco hay evidencia que el virus atraviese la barrera placentaria e infecte al bebé (transmisión vertical). En opinión de los expertos, se considera que es poco probable que el feto se vea afectado por la enfermedad. Así mismo se considera poco probable, si tienes el virus, que pueda causar anomalías fetales. No se ha observado ninguna en la actualidad.

Como estamos aprendiendo continuamente sobre el riesgo pre-término e infección coronavirus, está información deberá ser actualizada en el futuro.

¿Cómo puedo reducir el riesgo de contagiarme?

Con unas normas generales a seguir, como el resto de la población:

  • Quédate en casa y evita los contactos con otras personas de fuera del domicilio.
  • Haz sólo las visitas imprescindibles a los centros sanitarios, y como máximo, ve con un solo acompañante.
  • Evita el contacto con personas enfermas.
  • Si contactas con otras personas, mantén la distancia de seguridad mínima de un metro y medio.
  • Lávate las manos frecuentemente (con agua y jabón o soluciones alcohólicas).

¿Por qué las mujeres gestantes se incluyen en un grupo vulnerable o de riesgo?

Se sabe que las mujeres embarazadas experimentan cambios inmunológicos y fisiológicos que pueden hacerlas más susceptibles a las infecciones respiratorias virales, incluido COVID-19. Varios estudios revelaron que las mujeres embarazadas con diferentes enfermedades respiratorias virales tenían un alto riesgo de desarrollar complicaciones obstétricas y resultados adversos perinatales en comparación con las mujeres no grávidas, debido a los cambios en las respuestas inmunes.

¿Cómo tengo que actuar si creo que estoy infectada?

Si estás embarazada y notas:

  • Síntomas de un resfriado, como dolor de garganta, congestión o secreción nasal.
  • Tos seca continua.
  • Dolor muscular.
  • Dolor de cabeza.
  • Pérdida del sentido del gusto o del olfato.
  • Náuseas o vómitos.
  • Cansancio generalizado.

Ponte en contacto con tu médico de cabecera para que valore cuál es el problema y haga un diágnóstico diferencial sobre el COVID u otra patología.

¿Debo realizar mis visitas de control de embarazo?

Acudir a los controles del embarazo, antes y después del parto, es esencial para asegurar el bienestar y salud de tu bebé.

Si estás bien, debes acudir normalmente a tus controles antenatales. Si tienes síntomas o posible infección por coronavirus, deberías postponer las visitas de rutina hasta que el período de aislamiento finalice.

¿Cómo será mi parto, si estoy infectada por el coronavirus?

No hay evidencia de que no puedas dar a luz por vía vaginal, ni que una cesárea sea más segura para la madre y para el niño.

Si te has planteado un parto domiciliario, también se podrá realizar tomando las medidas básicas de precaución que dicta el ministerio de sanidad.

Así que la planificación del parto debería ser los más cercano a tus deseos.

Sin embargo, si las condiciones respiratorias de la madre empeoraran e influyeran en el bienestar fetal, debería acabarse urgentemente la gestación con la práctica de una cesárea.

No hay evidencia ni contraindicación en realizar una anestesia intra o peridural.

¿Puedo pasar el coronavirus a mi bebé?

No hay experiencia en cómo tratar a la mujer que acaba de dar a luz. Sin embargo no hay informes de ninguna embarazada infectada en el tercer trimestre de embarazo que haya pasado el virus a sus hijos antes del parto.

Normalmente al niño/a se le practicarán las pruebas para coronavirus.

¿Podré dar el pecho a mi bebé?

La lactancia materna no está contraindicada según la Sociedad Española de Neonatología, pero se recomiendan precauciones generales y el uso de mascarilla protectora. Con la lactancia le estás pasando a tu bebé inmunoglobulinas que le están ayudando a aumentar sus defensas.

 

Marina Fernández, Matrona.

Me dedico a la lactancia desde hace 18 años como asesora de lactancia y consultora internacional de lactancia.

Matrona de We Doctor

Solicitud de consulta online con Marina: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/5013510

¿Qué medidas puedes tomar frente al coronavirus si estás en periodo de embarazo y lactancia?

Los coronavirus son una amplia familia de virus que normalmente afectan sólo a los animales. Algunos tienen la capacidad de transmitirse de los animales a las personas. Producen cuadros clínicos que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves. La enfermedad causada por este nuevo virus se ha denominado por consenso internacional COVID-19.

Según los datos actuales se calcula que el período de incubación de COVID-19 es de 2 a 12 días, con un promedio de 5 días. Por analogía con otros coronavirus se estima que este periodo podría ser de hasta 14 días. En este artículo encontrarás información prática y consejos en caso de que estes en periodo de embarazo y lactancia para prevenirla o actuar en caso de aislamiento recomendado.

LO QUE NECESITAS SABER SOBRE EL CORONAVIRUS

El coronavirus, también llamado COVID-19, es una enfermedad respiratoria que se está extendiendo por todo el mundo.

Cómo se propaga:

Por contacto estrecho con las secreciones respiratorias que se generan con la tos o el estornudo de una persona enferma. Estas secreciones infectarían a otra persona si entran en contacto con su nariz, sus ojos o su boca. Parece poco probable la transmisión por el aire a distancias mayores de uno o dos metros.

Síntomas:

Los síntomas más comunes incluyen fiebre, tos, y sensación de falta de aire. En algunos casos también puede haber síntomas digestivos como diarrea y dolor abdominal. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, dificultad importante para respirar, fallo renal e incluso la muerte. Los casos más graves, generalmente ocurren en personas ancianas o que padecen alguna otra enfermedad como por ejemplo, del corazón, del pulmón o problemas de inmunidad.

MEDIDAS PARA PREVENIR LA INFECCIÓN DE CORONAVIRUS EN PERIODO DE EMBARAZO Y LACTANCIA

En este momento, no existe una vacuna para COVID-19, pero hay formas de protegerte de la exposición al virus.

  1. Lava tus manos frecuentemente (con agua y jabón o soluciones alcohólicas), especialmente después de contacto directo con personas enfermas o su entorno.
  2. Evita el contacto estrecho con personas que muestren signos de afección respiratoria, como tos o estornudos.
  3. Manten una distancia de un metro aproximadamente con las personas con síntomas de infección respiratoria aguda.
  4. Cubre boca y nariz con pañuelos desechables o con una tela al toser o estornudar y lava las manos.
  5. Ponte en contacto conmigo ante cualquier duda por teléfono o Whatsapp al 656 906 339 o puedes pedirme CITA ONLINE en WEDOCTOR.

No hay que tomar precauciones especiales con los animales en España, ni con los alimentos, para evitar esta infección.

LO QUE LA MUJER DURANTE SU EMBARAZO Y FAMILIAS CON BEBÉS EN PERIODO DE LACTANCIA DEBEN SABER

Según lo declarado por la OMS, tenemos datos limitados específicos del embarazo sobre COVID-19 en este momento. Sin embargo, en base a brotes anteriores causados por virus similares (p. Ej., SARS-CoV y MERS-CoV), sabemos que las mujeres embarazadas y los bebés tienen más riesgo de enfermarse.

5 COSAS A TENER EN CUENTA:

  1. El riesgo inmediato para el público en general es bajo.
  2. Durante el embarazo, tu sistema inmunitario responde con menos rapidez a la enfermedad, por lo que es más probable enfermes y las fiebres altas durante el primer trimestre del embarazo pueden aumentar el riesgo.
  3. Según informes limitados, se han informado resultados adversos como el parto prematuro entre los bebés nacidos de madres con COVID-19, pero no está claro si eso está relacionado con la infección materna.
  4. No sabemos si una mujer embarazada con COVID-19 puede transmitir el virus a su bebé y no hay información sobre los efectos a largo plazo en la salud de los bebés. Datos recientes han demostrado que los bebés nacidos de madres con el virus no dieron positivo para COVID-19.
  5. Hasta la fecha, el virus COVID-19 no se ha detectado en el líquido amniótico o la leche materna.

EMBARAZO O ESTÁS CON UN BEBÉ EN PERIODO DE LACTANCIA ¿TE ACONSEJAN AUTOAISLAMIENTO?, QUÉ MEDIDAS SEGUIR:

Si te han recomendado que te aísles, debes permanecer en casa y evitar el contacto con otras personas durante 14 días. Es importante seguir estos consejos durante todo el período, incluso si no tienes ningún síntoma:

  • Quédate en casa.
  • Sepárate de otras personas, por ejemplo, trata de no estar en la misma habitación que otras personas al mismo tiempo.
  • Permite que permanezcan solo las personas que viven contigo.
  • Ventila la habitación habitualmente.
  • Píde a tus amigos, familiares o servicios de entrega que te hagan recados u otras compras.
  • Dile a los mensajeros que dejen los artículos afuera para su recogida.
  • Limpia los baños regularmente.
  • Que cada persona del hogar use sus propias toallas.
  • Friega bien la vajilla, utensilios y cubiertos con agua y jabón.
  • Manténte alejada de tus mascotas pero si es inevitable, lávate las manos antes y después de tocarlas.
NO
  • No admitas visitas.
  • No vayas a trabajar, al colegio o áreas públicas.
  • No uses transporte público como autobuses, trenes, metro, taxis, etc.
  • No compartas platos, vasos, vasos, cubiertos, toallas, ropa de cama u otros artículos con otras personas de tu casa.

«Me resulta difícil autoaislarme, ¿qué debo hacer?»

Para algunas personas el autoaislamiento puede ser aburrido o frustrante. Es posible que te veas afectada en tu estado de ánimo y que te sientas deprimida, preocupada o tengas problemas para dormir.
Hay cosas sencillas que puedes hacer y que te pueden ayudar a pasarlo, como mantenerte en contacto con amigos y familiares por teléfono, por redes sociales, leer, ver películas, hacer todas aquellas labores que normalmente no tenemos tiempo.

MANTENTE INFORMADA EN TODO MOMENTO

  • Busca la información más reciente sobre COVID-19
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Marina Fernández, Matrona.

Me dedico a la lactancia desde hace 18 años como asesora de lactancia y consultora internacional de lactancia.

Matrona de We Doctor

Solicitud de consulta online con Marina: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/5013510

El puerperio es el periodo de tiempo desde el alumbramiento de la placenta, tras el parto o la cesárea, hasta recuperar la situación del organismo similar a la de antes del embarazo, aproximadamente 6 semanas. Se caracteriza por la vuelta a la normalidad de todos los órganos y sistemas y también por la  instauración de la lactancia materna. La 1ª regla tras el parto puede ser más larga y abundante, e irregular. Si se da el pecho puede variar el periodo de amenorrea entre unos meses y cerca de 2 años si hay lactancia prolongada.

Hoy se reconoce la extensión de este periodo hasta los 2 años aproximadamente, por los cambios emocionales, la placenta externa, el concepto del continium y la lactancia prolongada.
Durante este período de transición biológica, el bebé pasa por un estado de adaptación a la vida extrauterina lentamente.

ETAPAS:

  1.  Puerperio Inmediato: comprende las primeras 24 horas aproximadamente, siendo las 2 primeras fundamentales, y se ponen en juego los mecanismos hemostáticos uterinos y debería dar comienzo la lactancia.
  2. Puerperio Mediato o Propiamente Dicho: abarca del segundo al décimo día, actuando los mecanismos involutivos, del organismo.
  3. Puerperio Alejado o Cuarentena: aproximadamente hasta las 6 semanas tras el parto, o el retorno de la regla, si no se está amamantando. Si se amamanta, el cuerpo recupera la situación anterior al embarazo físicamente.
  4.  Puerperio Tardío: puede llegar hasta los 2 años posparto, y se acompaña de una lactancia prolongada y activa.

CUIDADO DE LOS PUNTOS EN EL PERINÉ O LA CESÁREA:

El cuidado de los puntos (en el periné o abdominales) es bien sencillo.

Te puedes duchar y lavar con cualquier jabón. Para secar la herida puedes utilizar una gasa o toalla y secar la herida a pequeños toques perpendiculares, sin arrastrar sobre la superficie. Si la vulva está edematizada, te puedes poner hielo en las primeras horas, o una compresa con infusión de cola de caballo. A los tres días de la cicatriz de la cesárea o los puntos del periné, los tejidos suturados comienzan a cicatrizar, y tienes la sensación de que la herida “tira” y sientes dolor en los puntos. Es una situación normal por la cicatrización. Si hay algún punto del periné que te moleste especialmente, puedes ir a la matrona para que valore cómo están y si te puede quitar alguno de los más tirantes y molestos. La rosa mosqueta y el árnica, ayudan a la cicatrización de los tejidos, si no hay ningún signo de infección lo puedes utilizar procurando tener los puntos siempre limpios y secos. Los puntos se suelen dar con un material reabsorbible  “se caen solos”; aunque tardan bastantes días. Las grapas o los puntos de la cesárea, te las quitará la matrona hacia los 10 días.

PÉRDIDA DE PESO:

Si el peso que has ganado en el embarazo no es excesivo, se recuperará fácilmente tras el parto. Aproximadamente, la mitad de los 10-12 kg. aumentados se van a perder durante el parto; y en los siguientes días, 3-4 kg. más. La mayor parte de las mujeres logran fácilmente, equilibrar el peso previo en las siguientes semanas. Si das el pecho, lo tienes aún más fácil, pero hay que controlar la ingesta.
La disminución de peso está compuesta por:

  • El bebé y la placenta.
  • Líquido amniótico y pérdida hemática.
  • Elevada transpiración durante la 1ª semana.
  • Involución uterina y loquios.
  • Poliuria (Aumento de la orina).

ALIMENTACIÓN:

Es buena una alimentación rica y variada, de abundantes frutas y verduras.

Elimina los fritos, alimentos precocinados y procesados, picantes. Los  lácteos, es recomendable que también los eliminines para mejorar el estreñimiento y no producir dolores intestinales a tu bebé si le das el pecho.
Come con frecuencia y sobre todo, bebe mucho líquido.
Los complementos vitamínicos sigue tomándolos (orgánicos mejor), así como ácidos grasos esenciales (para el desarrollo cerebral de tu hijo) y hierro (si tienes anemia, estás cansada o perdiste mucha sangre en el parto hasta recuperarte). Durante toda la lactancia.

¿CUÁNDO PUEDO VOLVER A REALIZAR DEPORTE?

Hacia las 6 semanas, puedes hacer deporte que no sea de riesgo, por si tienes algún accidente, es recomendable que los evites por tu recién nacido.
Si hacías algún tipo de deporte anteriormente, puedes volver a practicarlo con moderación. Si te cansas, baja la intensidad, poco a poco volverás a recuperar tu situación anterior.
Los abdominales “típicos” están contraindicados para las mujeres por aumentar la presión intraabdominal y ser factores de riesgo de diástasis de rectos anteriores, prolapsos uterinos, incontinencia urinaria, etc. Son mejores los hipopresivos.

¿EL SEGUNDO ES MEJOR?

El parto suele ser más rápido y sencillo. La dilatación suele ser más corta porque el cuello uterino se borra muy rápidamente. La vagina está más distendida y es más elástica. No suele haber episiotomía ni desgarros.
Te sientes más segura con los cuidados del bebé, aunque tienes más trabajo, se lleva mejor al relativizar los problemas. No suele haber Baby Blues, aunque se estás más cansada.
La lactancia es más fácil por la experiencia adquirida.
El útero tarda más en volver a su tamaño y puedes tener diastasis de los rectos abdominales, con más probabilidad. Los entuertos son más numerosos y fuertes.

REVISIÓN POSPARTO

Hacia la 6ª semana, es conveniente pedir cita para la revisión del posparto, en la que se realizará un examen general, la matrona verá que todo está bien, el útero, los puntos, el suelo pélvico, la diástasis de los rectos abdominales, la lactancia, tus cambios emocionales, la adaptación familiar, etc.  También se puede hacer una citología vaginal como medio de diagnóstico precoz del cáncer de cérvix, si no se ha realizado anteriormente.

Si tienes alguna duda o problema, hay grupos posparto o de lactancia, que te ayudarán en este nuevo camino.

TU PAREJA

Tu pareja también vive su propio proceso, no ha tenido al bebé dentro y no ha notado los cambios físicos, hormonales, ni emocionales del embarazo tanto como tu.

Puede tener estos pensamientos: «Ella ha cambiado», «no sé si nuestra vida de pareja volverá a ser algún día como antes», «se viene abajo y yo no sé cómo ayudar…».

Tiene que encargarse de todas las tareas domésticas y de vuestro cuidado, atender a las visitas o invitarles a que se vayan si tú o tu bebé no estáis en condiciones de estar con las visitas. Cuidar de los otros hermanos, organizar todos los papeleos, y disfrutar de su nueva familia. Si siente que tiene muchas dudas, puede acudir a la matrona, o los diferentes grupos de posparto o lactancia (donde será bien recibido), para comentar y solucionar los problemas y ver que a los demás les puede estar pasando lo mismo.

 

Marina Fernández, Matrona.

Me dedico a la lactancia desde hace 18 años como asesora de lactancia y consultora internacional de lactancia.

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¿Qué se puede hacer para evitar problemas de lactancia?

Nada más nacer, el bebé debe colocarse al pecho de la madre y continuar en él sin restricciones, esto es lactancia a demanda. Si en este momento, comienzan los problemas, es bueno pedir ayuda al personal del hospital, u otras matronas conocidas para solucionarlos éstos pueden ser ingurgitación, grietas, mastitis o que el bebé no coje bien el peso recomendado.

¿Qué es una ingurgitación mamaria?

Es la inflamación del pecho en los primeros días posparto, es bilateral, con rojeces, tirantez y dolor.
Se puede producir por una falta de eliminación de los líquidos intravenosos del parto y/o  por un mal vaciamiento de la mama.
Conseguir un buen vaciamiento de la mama, con una buena postura, succión y transferencia de leche al bebé es fundamental para que disminuya. Se consigue mejorar con tomas frecuentes, y/o extracción de  leche de forma manual o con sacaleches hasta aliviar el dolor y la inflamación en los pechos, para volver a intentar colocar bien al bebé con el pecho más blando. También se puede hacer drenaje linfático del pecho para descongestionarlo. Y más tarde valorar los pezones y el movimiento de la lengua que puede estar alterado por un frenillo sublingual u otras causas.

¿Qué son las grietas?

Son heridas en los pezones. Habitualmente duelen y pueden sangrar. No le pasa nada al bebé si mama con sangre, solo la leche es un poco más indigesta.

Pueden ser causadas por: mala posición de la boca/lengua del bebé,  mastitis, dificultades en el movimiento de la lengua del bebé por un frenillo sublingual corto o anquiloglosia, pezoneras mal utilizadas, etc
Corregir la causa, es la mejor solución para su cicatrización. No se debe dar NADA, ni leche en los pezones. Se deben tener al aire limpias y secas.
Extraer leche de forma manual o con sacaleches para dársela al bebé.
No usar chupetes ni biberones, para no ocasionar confusión con el pezón. Dar la leche con vasito, dedo-jeringa, etc. Y pedir ayuda a una matrona experta en lactancia para encontrar el problema y proponer la solución mediante la mejora del  enganche y la transferencia de leche.

 

¿Qué es una mastitis?

Es la inflamación de uno o varios lóbulos de la glándula mamaria, acompañada o no de infección. Suelen producirse en la 2-3ª semana posparto, aunque puede aparecer al inicio de la lactancia o con ella establecida.
Sus síntomas pueden ser: pinchazos como si te clavaran agujas, dolor punzante, inflamación, enrojecimiento del pezón o de la mama, induración, grietas, perlas de leche, obstrucción de conductos, fiebre, malestar general, etc . Con UNO de estos síntomas se debe acudir a la matrona para solucionar el problema.
Suele estar causado por una disbiosis de la flora habitual de la glándula mamaria, para corregirla es bueno dar probióticos específicos y aumentar las defensas de la madre para luchar contra la infección. Se debe hacer un vaciado frecuente del pecho y corregir los posibles problemas de enganche y succión que puedan estar causando un pobre vaciamiento mamario y por tanto una acumulación de leche en el pecho.

¿Porqué el bebé no coje peso adecuadamente?

La producción de la leche depende de la succión y vaciamiento de las mamas, que a su vez estimula la liberación de la prolactina. El calostro es la secreción de los 2-3 primeros días, rico en minerales, proteínas e inmunoglobulinas y pobre en lactosa y ácidos grasos. Contiene todo lo necesario para el bebé, por lo que no necesita nada más. No se deben dar ni chupetes ni biberones, porque éstos pueden interferir con la lactancia. Si se presentan problemas con el peso, se debe pedir ayuda para aumentar la producción y mejorar la transferencia de leche. Lo mismo ocurre si más adelante, ya con la leche madura, tu bebé no coje peso y te recomiendan suplementar con fórmula.

Los problemas de lactancia, se deben tratar al inicio, puesto que cuanto antes se ponga la solución, más fácil es el tratamiento del mismo y evitamos mucho dolor y sufrimiento a la madre.

 

Si necesitáis ayuda, no dudéis en contactar conmigo e intentaré poner solución al problema en 24-48 horas desde que me lo comentéis. Me podéis encontrar en  we-doctor, en mi página web marinamatrona.com, facebook e instagram, o en el teléfono 656 906 339.

 

 

Marina Fernández, Matrona.

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La mayoría de las personas, no conocen bien lo que puede hacer una matrona, o a lo que se dedica, exceptuando la preparación al parto y la atención al parto normal. Vamos a ver lo que puede hacer para ayudar a mejorar la vida afectivo-sexual de las mujeres en todas las etapas.

A lo largo de toda la vida de la mujer, la matrona es la especialista que se encarga de todo en ámbito reproductivo, de la sexualidad y de la higiene para la salud.

  1. Asesoramiento preconcepcional, te ayuda a conseguir el embarazo sabiendo tus días fértiles, cómo diferenciarlos, yo creo que antes hay que hacer una limpieza y desintoxicación de todo el cuerpo, para estar en buenas condiciones para el embarazo. Así como hacer un diagnóstico del problema que causa la dificultad para el embarazo y ponerle una solución. Pueden ser irregularidades menstruales, SOP, miomas, baja Vit D, alteraciones del tiroides, estrés, u otras patologías.
  2. Apoyo durante tu embarazo en las diferentes situaciones que vas pasando, información de las pruebas médicas, cuidados y consejos sobre cómo superar los pequeños malestares de la gestación, como naúseas y vómitos, ardores de estómago, cansancio, picores, infecciones de orina, dolores pélvicos, etc. también se hace un seguimiento del embarazo normal, escuchando al bebé, midiendo la altura uterina, y las pruebas necesarias para comprobar que todo está dentro de la normalidad. Si hay algún problema, entonces se derivará al ginecólogo.
  3. Se hace una preparación para la nueva etapa que os espera, la maternidad/paternidad. No sólo se habla del embarazo y del parto, sino también de lactancia, crianza, y todas las dudas que puedan surgir en estos momentos. Normalmente se hacen sesiones individuales muy personalizadas, también se pueden hacer grupales.
  4.  Acompañamiento tanto en la dilatación para ir al hospital como en el parto en casa. Si tu bebé está de nalgas, se puede girar con métodos no intervencionistas, también se puede ayudar a que tu cuerpo se ponga de parto si ya estás en la semana 41 o surge otra situación que lo indique como rotura prematura de membranas.
  5. Tras el parto, se ofrece ayuda con la lactancia (dolor, grietas, mastitis, falta de leche….) cuidado del periné y/o de los puntos, y posteriormente del suelo pélvico, observación de la posible diástasis de rectos abdominales y en el caso de que exista se pone un tratamiento para su cierre, asesoramiento con los cambios emocionales y las decisiones a tomar en este periodo. Y el cuidado del bebé hasta los 28 días, observando que todo es normal, y si hay alguna alteración, se debe derivar al pediatra. Te puedo ayudar con otros temas como el baño, el cuidado del cordón umbilical, sobre el sueño, el llanto, las uñas, apoyándote en vuestras decisiones.
  6. Más tarde son interesantes otros temas como la vuelta a las relaciones sexuales, los métodos anticonceptivos, y demás temas que una mamá reciente necesita hablar y expresar, con esta nueva situación emocional que puede llegar a ser tan compleja.
  7. También te puedo orientar sobre la crianza, el desarrollo del bebé, son muchos temas que puede ser que al médico no te atrevas a comentar, pero con la matrona tienes más confianza y sabes que al contar con su apoyo y escucha puedes resolver esas dudas que te inquietan y preocupan, ya sean importantes o más triviales.
  8.  La información sobre prevención de enfermedades de transmisión sexual, problemas menstruales como dolor, irregularidades;valoración y recuperación del suelo pélvico, incontinencia urinaria, también te puedo aconsejar sobre dificultades en la sexualidad como eyaculación precoz, anorgasmia, vaginismo, etc. problemas relacionados con la salud afectivo reproductiva de esta etapa de la vida, información sobre métodos anticonceptivos más adecuados a cada situación personal, prevención y asesoramiento sobre violencia de género, asesoramiento sobre la legislación vigente encaminada a proteger los derechos de la mujer y su familia.
  9. Según avanzamos de edad, en la etapa de la menopausia, se informa sobre cómo llevar los cambios de otra manera, sofocos, el peso, la autoestima, enfocar la vida afectivo sexual desde otro punto de vista, valoración del suelo pélvico y consejos para minimizar la incontinencia urinaria.

 

 

Marina Fernández, Matrona.

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¿Te has quedado con tripita después de tu embarazo?

¿Haces muchos hipopresivos y no consigues disminuir tu tripita?

¿Tienes incontinencia urinaria cuando antes no la tenías?

¿Te duelen las lumbares más que antes?

¿Tienes malas digestiones, gases, estreñimiento?

Estos son algunos de los síntomas que puedes notar si tienes  diástasis de rectos abdominales.

Vamos a ver de lo que hablamos, es la separación del músculo recto del abdomen como consecuencia de un daño en el tejido conectivo, causado por un aumento de peso, la realización de abdominales clásicos con una hiperpresión en el abdomen, la gestación, partos complicados y/o cesáreas, el estreñimiento, etc. Esta diástasis da un aspecto externo de piel flácida y descolgada, ya que la pared abdominal no protege los órganos internos y puede ser la causa de dolores lumbares por cambios de la estática postural y/o problemas digestivos al tener en diferente disposición todas las vísceras

Un 66% de las embarazadas tienen diástasis, en el tercer trimestre.

Esta situación puede que no se resuelva espontáneamente en el postparto e incluso se mantenga por varios años si no se interviene para corregirla. Durante el embarazo se producen una serie de cambios hormonales como son el aumento de la relaxina, progesterona y estrógenos, los cuales alteran la composición del colágeno presente en los tejidos y que es necesario a la hora del parto; y hace que se debilite el tejido conectivo que une los dos rectos abdominales. A esto tenemos que añadir el aumento del volumen uterino, el aumento de la presión abdominal, el cambio del eje del cuerpo y la modificación de la pelvis aumentando la lordosis lumbar. Todo esto también afecta al suelo pélvico y se puede debilitar, como consecuencia de ello aumenta la incontinencia urinaria y se puede escapar el pis al toser, estornudar, correr, etc.

Lo bueno, es que la diástasis se puede mejorar y es reversible, puedes volver a tener un vientre más plano que el de ahora y eliminar los problemas digestivos, lumbares y de suelo pélvico si los tienes. Los abdominales clásicos están totalmente contraindicados en caso de diástasis abdominal, lo que tienes que hacer es fortalecer el transverso del abdomen y sujetar tus abdominales con una faja especial que ayuda a cerrarlos. En unas semanas de ejercicios continuados y con la ayuda de la faja podrás disminuir esos centímetros de más que se han quedado en tu abdomen y te impiden ponerte la ropa anterior al embarazo.

A veces, esta separación de rectos impide que tu bebé se coloque bien (puede estar de nalgas o en transversa), también puede dificultar que se inicie el parto por no estar el bebé en paralelo con tu espalda, o puedes tener problemas porque no entra en el canal del parto o no progresa la dilatación o el expulsivo, pudiendo llegar a necesitar ayuda con la realización de un parto instrumental o incluso una cesárea.

En el siguiente embarazo, tendrás que tener cuidado desde el principio, para que no se vuelvan a separar los rectos y así evitar este problema y sus consecuencias.

Si estás embarazada, no te preocupes, puedes hacer algunos de los ejercicios indicados para cerrarla  y también puedes utilizar la faja específica para la diástasis, y así evitar que tus rectos abdominales se separen más.

Yo he acompañado en su embarazo y parto a varias mujeres con diástasis y han conseguido recuperar su abdomen, eliminar sus problemas digestivos y del suelo pélvico; y lo mejor, sus 2º embarazos y partos han sido sin complicaciones.

Para más información puedes preguntarme en el teléfono 656 906 339 o a través de mi página web marinamatrona.com

 

Marina Fernández, Matrona.

Me dedico a la lactancia desde hace 18 años como asesora de lactancia y consultora internacional de lactancia.

Matrona de We Doctor

Solicitud de consulta online con Marina: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/5013510

 

 

 

El hecho de que el embarazo haya sido buscado y deseado no impide que algunas mujeres pasen por un estado de profunda tristeza días, semanas o meses después de dar a luz.

Lo que escuchamos a muchas mamás primerizas en los primeros meses después de tener a su bebé es que nadie las había contado lo duro que era esto de tener un hijo… que no todo es tan bonito como se lo habían pintado… efectivamente, muchas mujeres tienen o han tenido una visión muy idealizada de la maternidad y como cualquier idealización, cuando se cruza con la realidad, se produce un profundo choque y decepción que hay que poder ir elaborando.

No podemos saber con exactitud cuál es la causa de la depresión postparto pero sí conocemos unos cuantos factores que pueden intervenir en su aparición:

  1. La experiencia que se haya vivido en el parto, a veces traumática si ha habido algún contratiempo como una cesárea de urgencia, desgarros, utilización de fórceps, partos prematuros, trato frío o deshumanizado durante el parto, etc.
  2. La existencia de algún problema físico como alteración en las hormonas tiroideas, las secuelas que el parto o cesárea dejan durante un tiempo el cuerpo de una mujer (puntos, problemas musculares, hemorroides, etc).
  3. La falta de descanso y de sueño, alteran en gran medida el estado de ánimo de la mamá y también del papá.
  4. Dificultades con la lactancia que muchas veces dejan huella en la autoconfianza de la mujer y su sensación de poder cuidar bien a su bebé. Pueden llegar a sentir que le están fallando si no pueden dar el pecho o disfrutar de ese momento porque les duele.

Uno de los síntomas que más nos deben alertar para distinguir una depresión postparto de la tristeza normal o “baby blues” que sigue a los días posteriores al parto, es la capacidad de la madre para vincularse, cuidar a su bebé y cuidarse ella misma.

Si hay una profunda tristeza, con ganas de llorar inevitables durante un tiempo prolongado, un estado ansioso permanente o pensamientos obsesivos recurrentes relacionados con el bienestar de ella o del bebé, es importante que la madre consulte con un profesional que la pueda orientar, calmar y ayudar a que asuma su nuevo rol de una forma más tranquila.

En Psicología para ella trabajamos con la mujer en todo el período perinatal para prevenir y tratar las posibles dificultades que aparecen en esta etapa de la vida.

Una de las herramientas más positivas, terapéuticas y beneficiosas que hay para evitar que la tristeza normal se convierta en una depresión más incapacitante es el acudir a los GRUPOS DE LACTANCIA O DE CRIANZA. Ahí te sentirás acompañada por otras mujeres que están viviendo las mismas inquietudes que tú, podrás descargarte y expresar tus emociones sintiéndote comprendida y arropada y además tendrás la orientación adecuada por parte de un profesional que te devolverá la seguridad y confianza en ti misma.

 

Marta Trell Lesmes

Psicóloga Clínica y Perinatal.

Psicóloga de We Doctor

Solicitud de consulta online con Marta: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/5570652

 

Recomendaciones de la OMS sobre la Lactancia Materna.

  • Lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad. 
  • A partir de los seis meses lactancia materna e introducción de alimentos complementarios de forma gradual y combinada, hasta un mínimo de dos años.
  • A partir de los 2 años todo lo que la madre y el bebé deseen.

Las ventajas de la lactancia materna son ampliamente conocidas y benefician a:

  1. La madre.
  2. Al bebé.
  3. La familia.
  4. La sociedad.
  5. Al planeta.

Características de la leche materna frente a la leche artificial.

  • Tiene una composición variable que se adapta al niño en todo momento, frente a la composición fija de la artificial.
  • Es un tejido vivo que ejercen una compleja interrelación entre la madre y su bebé.
  • Cumple función nutritiva, protectora, afectiva  y comunicativa
  • Leche de fórmula = leche de vaca modificada + grasa láctea de animales o vegetales + otros nutrientes y vitaminas.
  • No hay sustituto equiparable a la leche materna.
  • Las leches artificiales se crearon como último recurso que puede salvar la vida de un bebé cuando no hay otra solución, pero no como alimento de rutina.

 

Si necesitáis ayuda, no dudéis en contactar conmigo e intentaré poner solución al problema en 24-48 horas desde que me lo comentéis. Me podéis encontrar en  we-doctor, en mi página web marinamatrona.comfacebook e instagram, o en el teléfono 656 906 339.

 

 

Marina Fernández, Matrona.

Me dedico a la lactancia desde hace 18 años como asesora de lactancia y consultora internacional de lactancia.

Matrona de We Doctor

Solicitud de consulta online con Marina: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/5013510