Mindfulness – El Camino del Auto – Conocimiento

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En los últimos años, el concepto “mindfulness” ha entrado con fuerza en el ámbito psicológico. Este anglicismo se ha traducido al español como atención plena. Es una práctica milenaria que hunde sus raíces en la psicología budista. Uno de los grandes representantes de la introducción de la atención plena en el ámbito sanitario, ha sido Jon Kabat-Zinn, quien en los años 70 confeccionó un programa de mindfulness para reducir el estrés de sus pacientes, el llamado “Entrenamiento de reducción de estrés basado en mindfulness” (MBSR).

Para comprender mejor lo que es el mindfulness, podemos acudir a la definición que aporta Kabat-Zinn: Mindfulness es el estado particular de conciencia que surge al poner la atención, de forma intencional y sin juzgar, en el momento presente, viviendo la experiencia momento a momento”.

La atención plena es una manera revolucionaria de experimentar la vida, aunque antigua y sabia. Parte de la idea de que los seres humanos vivimos más en el pasado y en el futuro que en el presente, y de ahí nacen nuestros problemas emocionales, psicológicos, el estrés e incluso es fuente de sufrimiento. Lo que propone mindfulness, es experimentar el presente, el único momento que realmente podemos vivir. Al hacer esto, comenzamos a aceptar las experiencias que vivimos como parte del aprendizaje vital.

En un mundo y en una época en la que nuestra atención tiene que fijarse en varias cosas a la vez, el mindfulness nos propone atender a una sola cosa, a algo que sucede aquí y ahora (puede ser un olor, un sabor, un sonido o la respiración). La sencillez de esta propuesta es liberadora en una época histórica donde tenemos prisa por vivir.

Otro de los conceptos que introduce mindfulness es el de impermanencia, que hace referencia a la naturaleza cambiante de nuestros pensamientos, emociones e incluso de nosotros mismos. Todo cambia, nada permanece. Esta idea ya fue defendida por el filósofo griego Heráclito, quien dijo: “Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña”. Saber que todo cambia, que nada es estático, nos aporta calma ante los sucesos negativos de la vida, pues sabemos que éstos también pasarán, que llegarán tiempos mejores.

Si observamos la naturaleza, constantemente vemos signos de la existencia de la impermanencia… las hojas de los árboles pasan del verde al amarillo y de ahí a perder sus hojas, los animales crecen, se reproducen y mueren, al igual que los humanos, las estaciones se suceden una a la otra… primavera, verano, otoño, invierno… La impermanencia todo lo cubre, incluso a nosotros mismos.

La práctica de mindfulness la podemos realizar de dos maneras. La primera es de un modo formal, a través de la meditación. En torno al propio concepto de meditación, hay múltiples ideas erróneas, pues lo habitual es pensar que consiste en relajarnos, cerrar los ojos y dejar la mente en blanco. En realidad la meditación es algo bien distinto, pues consiste en observar nuestra mente, hacernos conscientes del torrente de pensamientos y emociones que discurren por ella… siendo conscientes de la manera en que nos solemos distraer. La meditación es ser consciente del funcionamiento de nuestra mente y permitir que su contenido (pensamientos y emociones) fluya a su propio ritmo, sin aferrarnos. Una metáfora que es muy útil para facilitar este proceso, es imaginar que los pensamientos son nubes que vienen y van, como se suelen mover las nubes por el cielo azul.

Es cierto que escribir y leer sobre esto es muy sencillo pero es más difícil practicarlo. La atención plena pone a nuestra disposición una herramienta esencial para volver al presente, para dejar fluir los pensamientos y emociones: la respiración. La respiración es una función vital esencial que actúa de manera autónoma, pero que también es susceptible al control consciente, lo que la convierte en un recurso esencial para afrontar el malestar.

Un ejercicio básico que puedes realizar para conectar contigo mismo y con el presente, es el siguiente: Toma dos minutos de descanso mientras lees este artículo y observa el ritmo de tu respiración… sé consciente de la manera en que el aire fresco entra en tu cuerpo a través de la nariz y cómo se infla tu estómago… luego, sé consciente de cómo el aire caliente sale de tu cuerpo a través de la nariz… aplanándose tu estómago… Tan solo sé consciente de ese ir y venir de tu respiración… dentro… fuera… inspira… espira…

Otra manera de practicar mindfulness, es de manera informal. Estas prácticas consisten en realizar las tareas de la vida cotidiana (caminar, cocinar, conducir, lavarse los dientes, ducharse, lavar los platos, etc.) de manera consciente, atendiendo a nuestros movimientos, a la fuerza que usamos para realizar las tareas, etc.

 

Considero que los profesionales de la salud nos enfrentamos a diario a situaciones emocionales que nos pueden agotar y en muchas ocasiones no sabemos cómo auto-cuidarnos para no quemarnos en el ámbito laboral. Por esa razón he escrito el libro Mindfulness para profesionales de la salud, para que pueda ser una guía de autoconocimiento y auto-cuidado para los profesionales de la salud, aplicando los principios del mindfulness.

En este libro, hago un repaso por ciertos elementos de comunicación y comprensión emocional del proceso de enfermedad y cómo es vivido por los pacientes, porque el verdadero auto-cuidado comienza en las consultas. A continuación hago un repaso de lo que son las emociones y cómo podemos regularlas para evitar el agotamiento emocional. También incorporo la inteligencia emocional como elemento clave para el bienestar general.

Dedico tres capítulos a introducir la filosofía de vida basada en mindfulness y ejercicios prácticos para entrenarse en mindfulness de manera informal y de manera formal (meditaciones). El libro lleva adjunto un CD con 20 grabaciones de audio que he realizado yo misma para alcanzar la relajación y practicar meditaciones basadas en mindfulness.

En la última parte del libro, hablo de síndrome de burnout y de la fatiga por compasión, aproximándonos a un mayor conocimiento de estos síndromes que suelen pasar desapercibidos, incluyendo pautas de auto-cuidado y prácticas de mindfulness para prevenir e intervenir en estos síndromes. Todo desde una metodología sencilla y práctica, de tal modo que cualquier profesional pueda aplicar estas pautas de autoconocimiento y autocuidado.

Por último, dedico un capítulo más positivo para hablar de la satisfacción por compasión, para que los profesionales también sean conscientes de las cosas positivas que hay en su profesión, con consejos y ejercicios para fomentar estos sentimientos positivos.

Considero que es un libro muy necesario en el ámbito sanitario, donde los profesionales apenas tenemos pautas de auto-cuidado que podamos aplicar de manera sencilla.

 

Podéis acceder a más información del libro, adquirirlo y consultar el primer capítulo, en la siguiente web: https://www.faeditorial.es/editorial/psicologia-psiquiatria/mindfulness-para-profesionales-de-la-salud-libro

Algo esencial que todo profesional de la salud debe tener en cuenta, es que el auto-cuidado es el pilar esencial sobre el que construirá toda su profesión. La práctica de mindfulness ayuda a que nos tomemos en serio a nosotros mismos y nos cuidemos como cuidamos a los demás. Somos personas importantes y nos merecemos atendernos y cuidarnos.

 

 

Elena Alameda Jackson

Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Especialidad en Psicología Clínica y de la Salud. Máster en Psicooncología por la Universidad Complutense de Madrid.

Psicóloga habilitada para ejercer actividades sanitarias en todo el país. Experiencia profesional en Psicología Online, Formación a Profesionales y Colaboradora de la editorial Formación Alcalá.

Psicóloga de We Doctor

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