Al finalizar un año y comenzar otro, es inevitable que surjan algunas cuestiones relacionadas a los propósitos y metas.

Al despedir un año aparece una cierta nostalgia por aquellos objetivos no logrados, acompañada de la ilusión puesta en aquellos que aún quedan por alcanzar; planteamos nuevas aspiraciones, y muchas veces son las mismas del año anterior que se repiten, una y otra vez, ansiosas de aprovechar cada oportunidad de concretarse…o de llenarse de un halo de realidad. En este lugar de repetición pareciera que no hay avance, que el tiempo se detiene.  Nos dejamos envolver por el clima de fiesta de las dos últimas semanas de diciembre, “como si” fuese un puente entre el pasado y el futuro, anhelando cambios o situaciones diferentes mientras lo cruzamos.

Esperamos el año nuevo como si los trescientos sesenta y cinco días que llegan tuviesen una suerte de magia y encantamiento que hará realidad cualquier tipo de sueño, y depositamos imaginariamente en el tiempo y en el calendario la realización de nuestros planes.

No obstante, la vida es un proceso, y como tal, nada se consigue de un día para otro, y mucho menos sin renuncias mediante. La vida no es sólo el tiempo que pasa, implica también oportunidades de poner en juego lo que somos, lo que queremos y lo que hacemos, y, por supuesto, la posibilidad de aparecer en cada hecho con cada elección.

Con el año que comienza se nos presenta una nueva escena, donde la realización de los proyectos implica construcciones. No se trata de que lo mismo no se repita, sino más bien, de un hacer distinto con eso que es lo mismo; con objetivos a corto plazo y posibles de realizar, con nuevas intenciones y nuevos caminos por andar, que impliquen el descubrimiento de sí mismo, el crecimiento, la aceptación de lo que uno es, y la apropiación del vivir.

El año nuevo no siempre alude a una vida nueva, la mayoría de las veces se trata de la misma historia, del mismo deseo, pero puesto en escena desde una perspectiva singular y renovada. Este es el espacio donde debemos encontrar la ilusión de este nuevo comienzo en busca de la felicidad.

 

Claudia Carina Oviedo

Lic. en Psicología egresada de la Universidad Nacional de Córdoba.

Formación en Psicoanalisis, Posgrado en clínica Psicoanalítica. Maestría en Psicoanálisis.

Directora en Latinoamerica en We Doctor

Solicitud de consulta online con Claudia Carina: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/3440660

 

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